miércoles, 4 de diciembre de 2013

Cachi


Apareció una noche por mi puerta... y con esos ojitos como para no quedarse para siempre! De lo pequeñina que era, mi hermano la nombró CatShit, y así quedó su nombre, Cachi. Es mi gatita por excelencia, la que más me quiere y adora pasar el tiempo conmigo. Es muy cariñosa pero muy nerviosa y miedica.

 

Es mi mayor motivación para estudiar veterinaria, ya que padece de bronquitis crónica/asma y quise estudiar esta carrera para comprenderla y ayudarla. Tiene los ojos verdes más bonitos del mundo, y perfilados. Con sangre de Bengalí, es una bolita gorda rubia llena de amor. Le encanta dormir y ducharse conmigo (quizás su cuerpo es inteligente y sabe que eso le viene de perlas para su enfermedad).

Odia a Luso, mi perro, y cada vez que pasa a su lado lanza uno de sus superataques con mil zarpazos a la vez. Le encanta mordisquearme todos los lápices mientras estudio y ponerse encima de cualquier papel, SIEMPRE.

Es una comilona, le encanta el dulce en especial los bizcochos (y se supone que a los gatos el sabor dulce les desagrada jeje) pero luego nunca se come las comiditas de gatos especiales que le compro.

En definitiva, si ahora mismo tuviese que independizarme y tuviera que elegir a un gato que llevarme, sería ella. Creo que no podemos vivir la una sin la otra.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Miku

  

Nombre completo: Mikurria Miau Silvestra.
Fecha de nacimiento: 18/07/2002
Especie: aparentemente felina, aunque nunca descartaré su procedencia mofetil/mapachil/canina.

Si hay algún animal que me ha cambiado de verdad la vida, ha sido este. Recogida de la basura con apenas 2-3 días de edad, mis padres dejaron que me la quedara pensando que iba a morir. La alimenté con leche para bebés en su biberón y vi como abrió los ojitos.


Apréciese lo enana que era y sus ojitos azules cómo han virado de color.

Por ella empezaron a gustarme los gatos. Tuve una infancia tremendamente feliz gracias a ella. Y confieso que me porté bastante mal cuando era niña, haciéndole verdaderas perrerías. Razón por la cual siempre me ha odiado, mientras yo siempre he estado enamorada de ella.

Es el mayor personaje de todos. Le dan miedo las alturas y le encanta el agua. Le caen mejor los perros que los gatos en la mayoría de ocasiones. Estoy casi convencida de que es bipolar y le dan ataques psicóticos. Estuvo enamorada de mi peluche de elefante, y lo bajaba por la escalera atrapado en su boca, para luego montarselo como si fuera un macho.

Sus patitas son lo más bonito que la naturaleza ha creado y tiene un lunar en los mofletes que la hace sin igual. Se ha escapado varias veces y en una de ellas, un cani se la encontró y dijo que la quería coger por su rabo. TIENE UN RABO ESPECTACULAR.

Para mí es una Maine Coon en formato pequeño. La considero mi primera gata y el motivo fundamental de que mi vida sea como es ahora mismo.


PD: es extremadamente expresiva, su cara refleja su estado de ánimo mucho mejor que la mayoría de las personas. Sobre todo si está cabreada.

Gora


Llegó a casa una madrugada de 1999. Creimos que era de un vecino... y aún sigue con nosotros. Es la mayor de todos, con mínimo 15 años y una salud estupenda (incluso conviviendo con una hernia abdominal desde hace más de 13 años...).

Le gusta que le acaricien la cara, SÓLO AHÍ. Suele enfadarse a menudo si la incomodas, no le gustan los nuevos gatos, tiene ciertas manías y su vida consiste en dormir en el sofá bajo la cortina/encima del frigorífico si es verano.

Debido a su edad, ya no hace muchas travesuras. Pero en su juventud... cada mañana traía regalitos muertos a la cama, se comió un jamón entero (motivo para su exilio temporal), se le castró y aún así al mes siguiente parió dos gatitos en el zapatero de mi padre. Uno murió al nacer deforme, y la otra fue Medea, mi primera gatita blanquinegra que se perdió hace tanto que ni lo recuerdo.

Gora es una gata ya anciana que sólo quiere cariños. Le encanta el pescado y puedes mantener una conversación con ella perfectamente, como buena siamesa. Y tiene los ojos más profundos y azules que he visto en mi vida.

martes, 10 de septiembre de 2013

Aloha

Me llamo María y tengo 21 años. Desde que tengo memoria, me han encantado los animales. Y desde los 7 años, mi vida no ha tenido sentido sin la palabra gato.

Actualmente estudio veterinaria y tengo cuatro (más uno) estupendos gatas/o. Me fascina el comportamiento animal y por ello nace este minidiario. En él plasmaré cualquier pequeño, gracioso y estúpido detalle que me guste de mis pequeños demonios. Porque la verdad, son tan impredecibles y geniales que un blog se queda corto para ellos.